Paraguay país bilingüe, único en Latinoamérica donde un idioma nativo, el Guaraní, permanece vigente desde hace siglos conviviendo con el español adquirido de los conquistadores, es de rico contenido folklórico, todos sus pueblos viven desarrollando artesanía en un ambiente de humildad fraternal, tranquilo y subyugante.
Muchas de las tradiciones paraguayas se remotan a la presencia de misioneros jesuitas y franciscanos, en los siglos XVII y XVIII, la diversidad de cultura permite un desarrollo constante y expansivo de la artesanía.
Los primeros artesanos fueron los indígenas que trabajaban en telares horizontales y el algodón. Hacían bolsas de lana de oveja, ponchos, sacos, colchas y canastos. Precisamente fue la cestería otra de las artesanías que se destacaban entre los guaraníes. Elaboraban con juncos y cañas como materia prima, esteras, canastos y cernidores. De esta misma materia prima proviene el famoso sombrero Pirí, que se convirtió en prenda habitual y que sigue en uso hasta nuestros días, especialmente en el campo. De la tradición indígena tenemos bellos trabajos en fibras naturales, maderas, semillas, plumas y otros materiales de la naturaleza. Tapices, canastas, collares, flechas y otros artículos de bellas terminaciones son algunos objetos que se puede llevar como recuerdo o regalo.
Algunas de las ciudades y pueblos se caracterizan por el tipo de artesanía que producen. También se ofrece delicados textiles como el bordado llamado Aho poi, el encaje de nombre Ñandutí, joyería en filigrana de oro y plata, vasos de cuero tallado, hamacas, mantas, objetos de cerámicas que se destacan por la creatividad y destreza de los artesanos.
Los artesanos paraguayos crean a mano gran parte de los trabajos ofrecidos a los turistas.
Algunas de las Artesanías más representativas
Tejidos de algodón: